
Montero, — En medio de un clima de creciente frustración e indignación ciudadana, se destapa un nuevo capítulo en lo que ya ha sido bautizado por líderes sociales y padres de familia como “la trágica comedia del desayuno escolar”. A pesar de ser un programa concebido para garantizar una alimentación mínima y digna para los estudiantes del municipio, hoy es percibido por muchos como una red de intereses, negligencia y presunta corrupción.
Durante una entrevista con Wara Comunicaciones, el analista social Franz Galler expuso, con su característico tono crítico e irónico, las inconsistencias y opacidades que giran en torno al Programa del Desayuno Escolar en Montero. Junto al periodista Tomás Coca, desmenuzaron lo que consideran un esquema de mala administración que compromete tanto el bienestar de los niños como la credibilidad de las instituciones locales.
❌ Promesas que se desvanecen
Todo comenzó cuando se adelantaron las vacaciones escolares una semana. Cinco días sin clases implicaban cinco días sin desayuno escolar. La respuesta de los responsables fue inmediata: “Se entregarán al reiniciar las clases”. Sin embargo, al retornar, los padres se encontraron con una nueva excusa: “El contrato ha concluido”. A cambio, se les prometió que esos días se incluirían en la nueva licitación. Pero no fue así.
Según Galler, ni los cinco días iniciales ni otros posibles días no entregados han sido contemplados, y la nueva licitación cubriría menos días de los necesarios. De los 200 días hábiles escolares, apenas se han licitado 119, lo cual deja en el aire más de 80 días sin desayuno garantizado.
💰 ¿Dónde está el dinero?
Las cifras no mienten. El primer contrato, para 70 días, tuvo un valor de Bs 6.276.882. El segundo, para 49 días, por Bs 4.721.000. En total, cerca de Bs 11 millones. Pero si se calcula el costo diario por desayuno (cerca de Bs 89.669 por día), los días no entregados equivaldrían a más de Bs 900.000.
“¿Dónde está ese dinero? ¿A quién ha beneficiado la no distribución de esos desayunos? La casa del profesor Carlitos se ve cada vez más bonita…”, cuestionó con sarcasmo Franz Galler.
⚠️ Fallas en los controles
El cuestionamiento apunta a varios actores:
🔹 La Alcaldía de Montero, por la falta de transparencia y planificación.
🔹 El Concejo Municipal, por su pasividad y falta de fiscalización.
🔹 El Control Social, por estar desinformado y cooptado por intereses políticos.
🔹 La Gobernación, por no garantizar el presupuesto complementario comprometido.
La cadena de negligencias ha convertido el desayuno escolar en una especie de negocio con fines poco claros, donde las autoridades no rinden cuentas, y la ciudadanía es sistemáticamente engañada.
🧒 Los niños, los más afectados
El desayuno escolar no es un lujo. En muchas familias representa la única comida segura del día para los estudiantes. Su descontinuación o reducción impacta directamente en la salud, el rendimiento académico y el desarrollo físico y mental de los menores.
“El alcalde Regis Medina permite este manejo improvisado y caótico desde hace cuatro años. El profesor Carlitos lo administra como si fuera un negocio personal. Y nadie paga las consecuencias”, denunció Galler.
📣 Exigen auditoría y acción legal
Franz Geller pidió a los padres de familia y a la población en general que no se queden en el reclamo mediático, sino que acudan al Ministerio Público y presenten una denuncia formal por corrupción.
También exigió una auditoría pública inmediata y la rendición de cuentas del Secretario de Desarrollo Humano, el director de Educación y el propio alcalde.
“No podemos seguir permitiendo que la alimentación de nuestros niños se trate como un botín político o económico”, concluyó.
🧾 Propuesta: duplicar el presupuesto
Como propuesta de fondo, Galler planteó que el próximo gobierno municipal duplique el presupuesto del desayuno escolar, priorizando el bienestar infantil por encima de otros gastos superfluos del municipio.
“Invertir en niños bien alimentados es invertir en ciudadanos sanos, capaces y con futuro. El desayuno escolar debe ser intocable.”
📌 Conclusión
La ciudadanía exige respuestas claras. ¿Dónde están los desayunos no entregados? ¿Quién se beneficia? ¿Qué hace el concejo municipal? ¿Por qué los padres de familia no están más organizados?
Mientras tanto, cientos de niños en Montero comienzan sus jornadas escolares con el estómago vacío. Y como en toda trágica comedia mal escrita, los protagonistas inocentes son siempre los más olvidados.