
Entrevista a Víctor Hugo Callao sobre el papel de Lara y los desafíos políticos del nuevo gobierno
Montero, Bolivia. – La relación entre el presidente electo Rodrigo Paz y su vicepresidente Edman Lara está marcada por tensiones internas que podrían complicar el curso de la gestión en los próximos años. En una reciente conversación con el analista político Víctor Hugo Callao, se abordó la postura del vicepresidente Lara, su creciente protagonismo y las implicaciones para el gobierno del binomio presidencial. Callao, quien analiza la política boliviana desde un enfoque crítico, cuestionó la falta de unidad entre ambos líderes y advirtió sobre los riesgos que este desacuerdo podría traer al país.
Lara ya está en el centro de la polémica. Recientemente, convocó a una concentración en la Plaza San Francisco, una movida que algunos interpretan como una demostración de fuerza política. Según Callao, este tipo de gestos son peligrosos porque reflejan un intento de Lara por medir su capacidad de convocatoria, lo cual podría generar fricciones dentro del gobierno.
“Es un binomio que desde el comienzo mostró su gran diferencia. Lara ha sido un vicepresidente que, desde su elección, ha venido tomando atribuciones fuera del marco constitucional. Y esto podría desestabilizar la gestión del presidente electo, Rodrigo Paz», afirmó Callao.
La posición de Edman Lara: ¿una estrategia o un error?
El vicepresidente Lara ha sido criticado por sus intentos de sobresalir públicamente. Mientras el presidente Paz busca proyectar moderación y estabilidad, Lara parece moverse hacia una postura más populista, buscando conectar con su base a través de concentraciones y manifestaciones de fuerza. Según un artículo de opinión reciente, publicada por el periódico El Día, esta actitud de Lara pone en peligro la relación con el presidente electo y podría derivar en un “duelo de egos” que socavaría la cohesión del nuevo gobierno.
«Un vicepresidente no debe ser un caudillo en pausa, sino un apoyo estratégico al presidente. Si Lara insiste en construir su propio escenario, se corre el riesgo de dinamitar la relación más importante del próximo quinquenio», sostuvo Callao.
El futuro de las elecciones municipales
En lo que respecta a las elecciones municipales, previstas para marzo de 2026, Callao predice una contienda compleja, con una variedad de actores políticos buscando representación. Si bien el presidente Paz no pertenece a un partido político específico, sino que se ha aliado con el Partido Demócrata Cristiano (PDC) para su campaña, su vicepresidente, Lara, podría intentar capitalizar el apoyo de sus seguidores para impulsar su propia agenda.
«Es muy probable que Lara se presente con su propia agrupación política, tal vez aliándose con otros partidos o agrupaciones, y que se postule en las elecciones municipales con la imagen de su figura. Sin embargo, las elecciones municipales se perfilan como un terreno de gran competencia, con una multiplicidad de candidatos y propuestas», explicó Callao.
Un punto clave en la conversación fue el surgimiento del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) como un actor importante en las elecciones locales. Con una reunión reciente de su vieja guardia en Montero, el MIR parece estar resurgiendo, lo que podría complicar aún más el panorama electoral. Según Callao, este resurgimiento es una oportunidad para que el MIR presente candidatos y ofrezca nuevas opciones a la población.
La reelección de Regys Medina
Otro tema que surgió en la conversación fue el futuro político del alcalde de Montero, Regys Medina. Aunque Medina ha sido reelecto en varias ocasiones, Callao mostró cierto escepticismo sobre la viabilidad de su candidatura a una nueva reelección, sugiriendo que Medina debería pensar cuidadosamente antes de tomar una decisión.
«Regys debería pensarlo con calma, no dejarse llevar por el entorno palaciego. Tiene un equipo de asesores políticos que seguramente le ofrecerán recomendaciones más acertadas», comentó Callao.
Un futuro incierto
A medida que Bolivia se prepara para las elecciones municipales de 2026, las dinámicas políticas en Montero y el resto del país parecen estar en constante evolución. Mientras algunos actores como Edman Lara buscan fortalecer su posición, otros como el presidente Paz intentan consolidar la unidad interna. Lo que está claro es que el camino hacia las elecciones no será fácil, y los votantes tendrán que decidir entre un abanico de opciones políticas muy diversas.
