
Montero – Un monto de 11 millones 50 mil bolivianos continúa figurando como “cuentas por regularizar” en los estados financieros de la Cooperativa de Servicios Públicos COSMOL RL, sin que hasta la fecha se haya determinado el origen ni los responsables de estas diferencias contables que se arrastran desde hace más de una década.
Durante un reciente espacio informativo, el analista financiero Óscar Inca explicó que la situación podría aclararse mediante una auditoría especial, cuyo costo oscilaría entre 5.000 y 8.000 dólares estadounidenses, es decir, alrededor de 40.000 a 50.000 bolivianos.
“Con ese monto se podría determinar con exactitud qué operaciones originaron las diferencias y quiénes fueron los responsables”, señaló el experto, al destacar que el proceso implicaría revisar los movimientos contables desde aproximadamente el año 2010, cuando la cuenta empezó a registrarse en los balances de la cooperativa.
Según Inca, la revisión debería conciliar los datos del módulo comercial con los registros de contabilidad, para establecer si se trata de cobranzas no depositadas, operaciones no registradas o errores administrativos acumulados con el tiempo. “No es difícil, pero sí moroso, porque se manejan miles de líneas de información en los archivos”, explicó.
Por su parte, el presidente del Consejo de Vigilancia, Julio Aparicio, confirmó que se ha solicitado información a la administración y que se mantiene el compromiso de impulsar la auditoría especial, aunque aclaró que “la institución lo hará cuando las condiciones económicas lo permitan”.
En tanto, el presidente del Consejo de Administración, Martín Rivera —más conocido como “Pocho”—, indicó que el último informe de auditoría externa volvió a observar la diferencia de más de 11 millones de bolivianos. Según explicó, la empresa auditora recomendó castigar gradualmente ese monto en los próximos ejercicios, debido a que ya no sería posible establecer responsabilidades legales o administrativas.
Sin embargo, el analista Inca advirtió que no corresponde castigar una cuenta mientras no se identifique a los responsables ni se agoten los mecanismos de recuperación. “Se castiga cuando se demuestra que el deudor no tiene bienes o recursos para responder. En este caso, ni siquiera se sabe quién debe. Lo correcto sería provisionar el monto hasta que se esclarezcan las operaciones”, sostuvo.
La cuenta observada habría comenzado a registrarse alrededor del año 2010 con un saldo cercano a un millón de bolivianos, incrementándose progresivamente hasta alcanzar los 11 millones 50 mil en la gestión 2023. En algunos años, el saldo creció entre 500 mil y 600 mil bolivianos anuales, según los reportes financieros de la cooperativa.
El tema, que ha generado preocupación entre los socios, pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de transparencia y control interno en la administración de los recursos de COSMOL RL. Una auditoría especial permitiría, finalmente, establecer con claridad dónde fueron a parar los 11 millones que hoy continúan en el limbo contable.
