
Montero, 7 de febrero 2026.— El ingeniero Enrique “Quique” Zeballos, asesor del programa y jefe de campaña de Alianza a Todos, explicó los alcances y beneficios de la norma internacional ISO 37001 de gestión antisoborno, la cual —según indicó— se propone implementar en la futura gestión municipal como una herramienta técnica y verificable de lucha contra la corrupción.
Durante una entrevista, Zeballos aclaró que la ISO 37001 no es una ley, sino una norma internacional de buenas prácticas que establece requisitos, procedimientos y controles para prevenir, detectar y sancionar actos de soborno, tanto en entidades públicas como privadas. Esta norma fue creada por la International Organization for Standardization (ISO) y entró en vigencia en octubre de 2016, como respuesta a múltiples escándalos de corrupción y sobornos a nivel internacional.
“El soborno ha provocado el desvío de millones de dólares que debían destinarse a salud, educación y obras públicas. Esta norma nace precisamente para evitar ese tipo de hechos mediante controles técnicos, científicos y verificables”, explicó Ceballos.
Según el ingeniero, la ISO 37001 puede aplicarse en cualquier organización con más de 20 personas. En el caso del Gobierno Municipal de Montero, que cuenta con aproximadamente 1.700 funcionarios, la norma permitiría identificar y controlar distintos “focos de corrupción”, desde trámites administrativos hasta procesos de contratación.
Ceballos destacó que la implementación de esta norma exige el cumplimiento estricto de la legislación nacional, en especial de la Ley N° 004 Marcelo Quiroga Santa Cruz y del Código Penal. “Los auditores internacionales exigen un cumplimiento del 100%. No existe el 99%. Si no se cumple la ley, no hay certificación”, enfatizó.
Asimismo, explicó que la norma respeta la jerarquía jurídica establecida en la llamada pirámide de Kelsen, donde la Constitución Política del Estado se encuentra por encima de las leyes nacionales, las normas municipales y los reglamentos internos. “La ISO 37001 obliga a que ninguna norma municipal esté por encima de una ley nacional o de la Constitución”, señaló.
En cuanto al proceso de certificación, indicó que existen entidades nacionales e internacionales acreditadas, como INORCA, Bureau Veritas y AENOR, entre otras, que se encargan de auditar y otorgar la certificación. El costo estimado para la auditoría inicial oscila entre 3.000 y 5.000 dólares, con una recertificación anual por un monto similar.
Finalmente, Zeballos afirmó que la clave para implementar la norma es la voluntad política. Señaló que el candidato a la Alcaldía de Montero, Santiago Valenzuela, tiene el compromiso de aplicar la ISO 37001 desde el inicio de su gestión y obtener la certificación en un plazo aproximado de seis meses.
“No queremos una lucha contra la corrupción solo de discurso. Queremos algo técnico, medible y demostrable ante la población y ante el mundo”, concluyó.