
Montero, 22 noviembre.- El gerente general de la Cooperativa de Servicios de Agua y Alcantarillado COSMOL, Romer Parada, informó en contacto con Wara Comunicaciones sobre la crítica situación del alcantarillado sanitario en la ciudad, afectado por hundimientos, filtraciones y tuberías con más de 50 años de antigüedad.
Un sistema colapsado y sin mantenimiento estructural
Parada explicó que el alcantarillado montereño “ya cumplió su vida útil” y que los recientes hundimientos —ubicados en Villa Cochabamba, calle Roberto Paz y Tarija— responden tanto al deterioro histórico de la infraestructura como a la presión generada por las intensas lluvias de la semana pasada.
A ello se suma un problema estructural: los vecinos conectan sus desagües pluviales al alcantarillado sanitario, saturando las tuberías con agua de lluvia en ausencia de un sistema fluvial.
“Cuando llueve fuerte, el tubo se llena con alta presión y termina quebrándose. Tenemos tres hundimientos solo por esta última lluvia”, explicó.
Emergencia en Villa Cochabamba: aguas residuales en las calles
El caso más grave se registró en el barrio Villa Cochabamba, donde las aguas residuales comenzaron a brotar por las calles. COSMOL activó un operativo de emergencia para evitar un desastre sanitario.
“Lo primero era evitar que el agua contaminada siga corriendo por las calles. Colocamos bombas para trasladar el agua de una cámara saturada a otra que estaba vacía”, indicó Parada.
Tras dos días de trabajo continuo, la cooperativa logró detener el rebalse y actualmente realiza lavado y limpieza de las calles afectadas. También se solicitó apoyo a la Alcaldía para ampliar el barrido en varias cuadras.
Se abrirá el pavimento para evaluar daños
El gerente informó que el Consejo de Administración aprobó el ingreso inmediato de una empresa especializada para intervenir la zona afectada. La firma deberá abrir un área aproximada de 7 x 4 x 5 metros, retirar el pavimento rígido y evaluar el socavón que lleva años formando bajo la superficie.
“No sabemos aún si habrá que cambiar todo el tubo o solo reparar un tramo, pero la solución será inmediata cuando destapemos la línea principal”, afirmó.
La tarea no será sencilla: las tuberías del alcantarillado están a 4 metros de profundidad, con presencia constante de agua debido al nivel freático alto de Montero. La empresa deberá colocar entibados, bombas y sistemas de seguridad para trabajar en la excavación.
Tres frentes de emergencia
COSMOL atiende actualmente tres puntos críticos:
- Villa Cochabamba: socavón profundo y rebalse de aguas residuales.
- Calle Roberto Paz (cerca del cementerio): hundimiento sin rebalse, derivado a otra tubería.
- Calle Tarija: hundimiento leve pero requiere reparación.
“Para nosotros la lluvia es un perjuicio enorme porque el alcantarillado del casco viejo ya está demasiado viejo. Seguirán apareciendo problemas, pero debemos solucionarlos uno por uno”, afirmó Parada.
Una “bomba de tiempo” y un proyecto millonario pendiente
El gerente reconoció que Montero está “sentado sobre un polvorín”, pues solo el 33% de la ciudad cuenta con alcantarillado, y ese porcentaje está altamente deteriorado.
Sin embargo, anunció un proyecto clave: la ampliación del sistema de alcantarillado sanitario, financiado por el Banco Mundial, que elevaría la cobertura de 33% a 70%.
“El proyecto ya fue aprobado por el Gobierno de Luis Arce y tiene financiamiento. Ahora necesitamos que el municipio, concejales y dirigentes barriales hagan fuerza para que se asigne el presupuesto y arranque la obra”, señaló.
Responsabilidades compartidas
Parada también señaló que el problema no es solo de COSMOL, sino acumulado a lo largo de décadas:
- Alcaldías anteriores pavimentaron calles sin renovar tuberías.
- Vecinos pidieron pavimento sin exigir previamente el cambio de redes.
- El sistema, en general, no recibió mantenimiento estructural en 50 años.
“Aquí todos tenemos parte de la culpa. No es solo de esta administración. Pero ahora estamos trabajando para dar soluciones reales y no excusas”, afirmó.
Cierre
COSMOL continuará trabajando día y noche, dependiendo también del clima, para evitar nuevos rebalses y avanzar en la reparación de los tres hundimientos. Parada pidió paciencia y colaboración a los vecinos mientras se ejecutan los trabajos.
“Hay incomodidades, lo sabemos, pero no hay otra: debemos intervenir o el pavimento terminará cediendo. Lo importante es que estamos dando soluciones”, cerró.
