Echándole Candela a la Educación: Un Análisis Crítico de la Calidad Educativa en Bolivia

Bartolomé Puma – Foto Facebook

En un reciente informe de la Organización Campaña Boliviana por el Derecho a la Educación, publicado por La Razón, se ha puesto en evidencia la alarmante disparidad en la calidad educativa entre los departamentos de Bolivia. Mientras que Oruro lidera el ranking con los mejores resultados en calidad educativa, Santa Cruz se encuentra entre los últimos lugares, lo que ha generado preocupación entre educadores y autoridades.

Según la coordinadora del informe, July Velman, si no se implementan mejoras urgentes, el país podría enfrentar un grave rezago educativo que afectaría no solo a las generaciones actuales, sino a las futuras. Uno de los hallazgos más preocupantes es que, en algunos casos, los estudiantes de secundaria llegan a la universidad sin las habilidades básicas necesarias, tanto en ciencias exactas como en ciencias sociales. Además, el informe destaca la alarmante falta de comprensión lectora entre los niños, lo que refleja deficiencias en los primeros niveles de educación.

El exviceministro de Educación, Bartolomé Puma, quien fue consultado sobre el informe, señaló que este panorama no es nuevo y es el resultado de una serie de fallas estructurales y políticas educativas que se arrastran desde hace décadas. Puma recordó que, durante la gestión de Víctor Hugo Cárdenas, se cerraron las clases por un año debido a la pandemia de COVID-19, lo que dejó a una generación de estudiantes con vacíos de aprendizaje que aún arrastran. Además, resaltó que, más allá de las leyes y las políticas educativas, lo fundamental es la capacitación y el compromiso de los maestros, quienes tienen un papel decisivo en el éxito de los estudiantes.

Desafíos Estructurales y la Ley Abelino Siñani

El informe también apuntó a la Ley Abelino Siñani, que, según muchos analistas, no ha logrado cumplir con su propósito de mejorar la calidad educativa. La ley, que fue promulgada con la intención de descentralizar y modernizar la educación boliviana, ha sido duramente criticada por su falta de implementación efectiva, y muchos coinciden en que ha dejado más problemas que soluciones. En este sentido, El pedagogo Álvaro Puente, mencionó que el sistema educativo en general está en crisis debido a la politización y las constantes reformas mal implementadas.

En particular, Jaime Caraballo, dirigente de los padres de familia en Santa Cruz, expresó que la ley ha fracasado a pesar de estar vigente por más de diez años. Aseguró que esta situación refleja un profundo retroceso en la educación del país, que no ha logrado adaptarse a las nuevas exigencias del siglo XXI.

Oruro vs. Santa Cruz: ¿Una Comparación Justa?

Uno de los puntos más debatidos en la conversación fue la comparación entre Oruro y Santa Cruz, dos departamentos con realidades muy distintas. Santa Cruz, con una población estudiantil que triplica la de Oruro, enfrenta desafíos logísticos y de infraestructura mucho mayores. Bartolomé Puma advirtió que no es justo comparar estos dos departamentos sin tomar en cuenta las disparidades en la cantidad de estudiantes y recursos disponibles. Mientras que Oruro tiene alrededor de 300,000 estudiantes, Santa Cruz cuenta con más de 850,000, lo que aumenta significativamente la complejidad de gestionar y mejorar la educación en esta última región.

La Tecnología: Oportunidad y Desafío

Otro tema clave en la conversación fue la utilización de la tecnología en las aulas. Bartolomé Puma señaló que, a pesar de que se han distribuido recursos tecnológicos en algunas regiones, muchos directores y docentes no están aprovechando adecuadamente estas herramientas. Mencionó casos en los que estudiantes continúan presentando sus trabajos con métodos tradicionales como los papelógrafos, mientras que otros utilizan herramientas digitales avanzadas como PowerPoint, Canva y Landing Pages.

Puma subrayó la importancia de que los docentes se actualicen constantemente en el uso de la tecnología, pero también resaltó que algunos maestros, especialmente los que están cerca de la jubilación o los que se encuentran en su última etapa profesional, no están dispuestos a adaptarse a las nuevas exigencias pedagógicas.

¿Una Oportunidad de Renovación con el Nuevo Ministro?

La llegada de Juan Carlos Pimentel al Ministerio de Educación ha abierto un nuevo capítulo en la política educativa del país. Pimentel, quien ya había sido Secretario de Educación en la época de los superministerios, regresa al sector educativo después de más de 30 años. Bartolomé Puma opinó que su retorno podría ser una oportunidad para revitalizar el sector, pero también advirtió que esto dependerá de su capacidad para implementar cambios estructurales reales y de la voluntad política del gobierno.

Sin embargo, Puma expresó dudas sobre la efectividad de los cambios si no se apuesta por un enfoque meritocrático real. Criticó la posible permanencia de prácticas de dedocracia y amigocracia, que, según él, han afectado el rendimiento y la calidad de los funcionarios del sector educativo.

¿Qué Hacer para Mejorar?

El camino hacia una educación de calidad en Bolivia pasa por varias reformas y ajustes, pero no solo desde el ámbito gubernamental. Según Puma, es esencial que tanto los padres de familia como los propios maestros y autoridades educativas asuman un compromiso serio con la formación de las nuevas generaciones. El trabajo debe ser conjunto, y uno de los puntos más urgentes es la actualización y formación continua de los docentes.

Además, en cuanto a los recursos, Puma indicó que no todo depende del Estado: «Si los padres de familia o las autoridades municipales no proporcionan lo que necesitamos, los docentes debemos buscar soluciones por nuestra cuenta». Un ejemplo de esto es la experiencia de algunas unidades educativas que, a pesar de la falta de recursos institucionales, han logrado financiar proyectos educativos mediante la recolección de materiales reciclables.

Conclusión

La educación en Bolivia enfrenta retos históricos, pero también tiene el potencial de transformarse si se adoptan medidas coherentes y sostenibles. Los desafíos no solo son políticos, sino también culturales, y exigen un cambio en la forma en que la sociedad y el sistema educativo se relacionan con los estudiantes y sus necesidades. Como indicó Bartolomé Puma, «por sus frutos los conoceréis». Será el desempeño de los nuevos responsables y las políticas implementadas en los próximos años lo que determinará si Bolivia logra superar este rezago educativo o si, por el contrario, seguirá arrastrando las deficiencias que tanto daño le han hecho a sus estudiantes.

Es hora de actuar y ponerle candela a la educación.

Tomas Coca

Autor: Tomas Coca

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