Mario Baptista rompe el silencio tras seis años fuera de la vida pública y analiza su posible retorno político

Mario Baptista exalcalde de la ciudad de Montero – Foto Archivo

Montero, –  En una extensa conversación radial, el exalcalde de Montero, Mario Baptista, reapareció públicamente luego de casi seis años de silencio y alejado de la política, período en el que —según relató— se dedicó exclusivamente a defenderse de los procesos judiciales derivados de los conflictos de octubre de 2019 y a trabajar en actividades agrícolas junto a su familia.

Baptista, quien gobernó Montero durante dos gestiones consecutivas, repasó los motivos de su alejamiento, defendió su administración municipal, respondió a críticas sobre obras cuestionadas y no descartó evaluar una eventual candidatura en las próximas elecciones subnacionales.

Alejamiento de la vida pública y procesos judiciales

El exalcalde explicó que su salida abrupta del cargo en 2019, en medio de la crisis política nacional, desencadenó una serie de procesos en su contra, particularmente relacionados con los dos fallecidos registrados en Montero durante ese conflicto.

“He querido demostrar mi inocencia como cualquier ciudadano. Me alejé completamente de cargos públicos y sindicales. No quise que digan que me escudaba detrás del puesto”, sostuvo.

Aseguró además que la persecución judicial continúa, pero la atribuye a motivaciones políticas.

Actividad agrícola y vida familiar

Batista confirmó que los últimos años se dedicó de lleno a la agricultura, una labor que ya realizaba antes de ser autoridad, pero que retomó “con más intensidad” tras dejar la alcaldía.

“En la alcaldía trabajaba 24/7. Dejé de lado mis actividades personales. Estos años han sido para sostener a mi familia y retomar lo que antes hacía”, afirmó.

Comparaciones con la actual gestión y obras cuestionadas

Consultado sobre las comparaciones que distintos sectores realizan entre su gestión y la actual administración municipal de Régys Medina, Baptista evitó confrontar directamente, aunque reivindicó el manejo económico de su gobierno.

Detalló que durante su paso por la alcaldía el presupuesto municipal creció de 90 a 180 millones de bolivianos y aseguró que varios módulos educativos, pavimentos y obras emblemáticas se ejecutaron con recursos propios.

Respecto a las observaciones sobre supuestos “elefantes blancos” como el Mercado del Alba, el campo de ráquet o la terminal intermunicipal, Batista atribuyó la falta de funcionamiento a las autoridades posteriores:

“Siempre habrá algo que cuestionar, pero quien asume la administración debe poner en marcha las obras. El puerto seco, por ejemplo, funciona perfectamente y también es de nuestra gestión”.

Polémica por la piscina olímpica y devolución de fondos

Uno de los temas más delicados abordados fue el conflicto por el proyecto de la piscina olímpica y la devolución de 10 millones de bolivianos a la UPRE. Baptista negó responsabilidad en la pérdida de esos recursos y responsabilizó a las gestiones posteriores por la resolución del contrato.

Sobre el litigio por el derecho propietario del terreno —entre la alcaldía y el Ingenio Azucarero Guabirá— afirmó que durante su administración el municipio ganó un proceso contencioso que respaldaba la propiedad municipal.

“Si fuera abusivo hubiera inscrito a nombre de un familiar. Lo hicimos a nombre del gobierno municipal, porque es patrimonio de todos los montereños”, afirmó.

Un posible retorno al escenario político

En el tramo final de la entrevista, Baptista respondió a declaraciones del concejal Santiago Valenzuela, quien sugirió públicamente que el exalcalde podría encabezar un bloque popular rumbo a las elecciones subnacionales.

Si bien Baptista no confirmó una candidatura, tampoco la descartó:

“No he conversado con nadie ni he pensado en alianzas. Primero hablaré con mi familia y con los compañeros. Si tomamos una decisión, será anunciada públicamente, sin acuerdos a puertas cerradas”.

Al agradecer el apoyo de parte de la población que aún lo considera un referente político, Baptista recalcó que su prioridad ha sido demostrar transparencia en su vida pública y privada.

“El apellido es la herencia que uno deja a los hijos. Jamás quise mancharlo. Por eso viví y trabajé de manera transparente”, concluyó.

Tomás Coca

Autor: Tomás Coca

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