
El abogado constitucionalista y analista político Franz Galler sostuvo que la reacción del grupo político vinculado a Mario Baptista frente a las recientes decisiones electorales responde a una lógica de supervivencia política, intereses económicos y la necesidad de mantener cohesionada a su base de seguidores.
Según el analista, cualquier actor político que se encuentre en una situación similar actuará de la misma manera: “luchar hasta el final”, debido a las responsabilidades adquiridas con quienes apoyan su proyecto y con los compromisos políticos y económicos que se generan alrededor de una campaña.
Galler afirmó que el grupo que lidera Baptista no es únicamente político, sino que también responde a intereses económicos y de poder. “Es un grupo organizado que tiene sus propios intereses de tomar el poder para vivir de la política, por lo tanto van a hacer lo que sea para estar en el poder”, señaló.
Asimismo, indicó que se trata de una estructura interna consolidada, donde los espacios ya están ocupados y resulta difícil para nuevos actores integrarse. “Es un grupo sumamente bien estructurado de intereses grupales y personales que no necesita de nadie más en su organización sino del voto de la gente”, afirmó.
Sin posibilidad de apelación
En el plano jurídico, Galler explicó que el proceso llegó a su última instancia con la intervención del Tribunal Constitucional, por lo que no existiría una vía real para revertir la decisión.
Recordó que, en el sistema boliviano, el Tribunal Constitucional es la última instancia cuando se trata de temas de carácter constitucional. “Cuando el Tribunal Constitucional se pronuncia, ya no hay otra instancia a la que se pueda acudir”, explicó.
En ese contexto, cuestionó algunos procedimientos del sistema legal que permiten presentar recursos aun cuando no existe una instancia superior para revisarlos. “El órgano electoral da cinco días para apelar, pero en realidad ya no hay dónde apelar. Son incoherencias del derecho”, sostuvo.
A pesar de ello, indicó que dichos plazos existen porque la legislación garantiza el derecho a la defensa de todos los ciudadanos.
Impacto electoral
El analista también se refirió a las consecuencias políticas de esta situación en el escenario electoral local. Explicó que el electorado real es menor al padrón inscrito debido a la abstención y al voto blanco o nulo.
Según su estimación, de un padrón cercano a 90 mil votantes, el universo efectivo podría reducirse a aproximadamente 70 mil votos válidos. En ese escenario, el grupo de Batista podría haber aspirado a cerca de 24 mil votos.
Galler consideró que una parte importante de ese electorado podría trasladarse hacia otros candidatos, especialmente hacia el concejal Valenzuela, del MAS, debido a factores de identidad, representación social y afinidad política.
“Por factores sociológicos, antropológicos y políticos, una gran parte de esos votantes podría irse con Valenzuela”, explicó.
Elección fragmentada
Finalmente, advirtió que la actual contienda electoral podría caracterizarse por una fuerte fragmentación del voto, lo que dificultaría que una fuerza política obtenga una mayoría clara en el Concejo Municipal.
“En esta elección será difícil que un alcalde tenga más de tres concejales, porque hay muchos candidatos y los votantes se han reducido”, concluyó.