
El Gobierno Municipal de Montero abrió una nueva licitación para la provisión de la alimentación complementaria escolar correspondiente a la gestión 2026, con un monto referencial de 2 millones 21 mil 185 bolivianos, destinado a 34.503 estudiantes durante 17 días.
El director de Educación Municipal, Richard Vaca, informó que el proceso fue dividido en cuatro lotes y que, hasta la apertura de sobres, se presentó una sola empresa: la Asociación Accidental Mixta AC Montero. El funcionario explicó que la convocatoria busca facilitar la participación de pequeños y medianos emprendimientos locales.
Vaca señaló que los 11 millones de bolivianos presupuestados inicialmente para la alimentación escolar de esta gestión fueron ejecutados mediante anteriores procesos de contratación y que el contrato vigente concluirá el próximo 8 de octubre. Por ello, el municipio adicionó más de 2 millones de bolivianos para garantizar la continuidad de la alimentación de los estudiantes.
El director reconoció, sin embargo, que una de las principales dificultades para la participación de empresas locales es su limitada capacidad de producción. Como alternativa, planteó la conformación de asociaciones entre panaderías y otros emprendimientos para atender los volúmenes requeridos.
Asimismo, anunció que el municipio realizará visitas a los ocho distritos de Montero para identificar panaderías y pequeños productores interesados, además de organizar capacitaciones sobre documentación y requisitos para participar en futuras licitaciones.
Vaca sostuvo que el objetivo es fortalecer la participación de empresas locales y lograr que los recursos destinados a la alimentación escolar permanezcan y circulen en la economía de Montero.
Durante la entrevista, Richard Vaca no pudo precisar dos datos relevantes relacionados con la provisión del desayuno escolar. Por un lado, no recordó el nombre de la empresa que fue contratada por excepción ni los montos correspondientes de los contratos con las empresas estatal EBA y la empresa privada X. Por otro parte, tampoco pudo precisar cuántos días de alimentación escolar fueron entregados durante la vigencia de los contratos por los 11 millones de bolivianos.
Se trata de información importante para conocer con mayor detalle cómo se administraron los recursos destinados a la alimentación complementaria de los estudiantes.
¿Se trata simplemente de falta de información al momento de la entrevista o existe alguna otra razón que explique por qué estos datos no fueron precisados? Queda la pregunta abierta.
